Consideraciones para un noviazgo cristiano II

¿Que tipo de cónyuge llegará a ser?

El romance prematuro no definirá un buen matrimonio, así como los abrazos, besos o caricias tampoco ayudarían a conocer o saber lo esencial entre individuos que comienzan una relación. Por este motivo, no es posible dejar a expensas de creencias sin fundamentos el objetivo real del noviazgo. Es muy común apreciar hogares regirse sin un rumbo concreto, ocasionado principalmente por la falta de consejo parental (conocimiento de los padres), provocando que las parejas se mantengan estancadas sin llegar a una conclusión. Es por esta razón que es primordial capacitarlas en lo que realmente interesa antes de contraer nupcias, que entiendan que el romanticismo no lo es todo ni les ayudará a dar con una buena elección.

Las citas amorosas tampoco son buenos parámetros para definir individuos aptos para el matrimonio; es de vital importancia que los involucrados en un noviazgo tengan conocimiento que el encontrarse a diario o una vez por semana no les ayudará a conocerse mejor, ya que el principal problema de los encuentros amorosos es que llevan un interés de satisfacción egoísta centrado en cada quien, lo cual distorsiona el verdadero objetivo de la relación.

Las salidas en pareja no son parámetros calificativos que nos ayuden a obtener una definición de seres capaces de convivir unidos; estas nos darían otro prototipo de evaluación, por ejemplo: la búsqueda de entretenimiento para mantener viva la relación u otras prácticas que no pretenden generar buenos frutos. Los que se encuentran interesados en un idilio; necesitan conocer objetivos claros, concretos y coherentes, estos deben de ayudar a despertar el interés en una unidad centrada e interesada en el bien del uno por el otro, en lugar de hechos egoístas y caprichosos. Recordemos que la dilucidación actual de noviazgo es un conocimiento adquirido por el mundo pagano, por lo que las motivaciones de los involucrados se hallan distorsionadas y no están viendo hacia la sabiduría divina para encontrar razones potentes. Es lógico, aunque no parezca así, que la palabra de DIOS enseñe mucho acerca de esto. Sin embargo, todo lo que se haga sin consultar a las Escrituras es impulso secular. Nuestra consulta sobre ¿qué tipo de cónyuge llegará a ser? es y tiene que ser respondida a la luz de las sagradas palabras del SEÑOR; no se puede formar un ser sin instrucciones u orientación. Es, por tanto, que nuestro centro debe ser la capacitación bíblica e igualmente dar herramientas a individuos para el matrimonio sólido bíblico.

Los padres deben estar comprometidos en capacitar a sus hijos antes de que contraigan nupcias, aunque no solo es deber de ellos, si no, además de todo aquel que se llame cristiano; su necesidad principal debe residir en entender con claridad lo que el SEÑOR requiere de cada ser. Por tanto, ser aptos para el matrimonio (bíblicamente) es una de las prioridades en los creyentes.

Colosenses 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

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