Salmo 90:4 Seres humanos transitorios ante un DIOS eterno

Salmos 90:4 Porque mil años delante de tus ojos Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche.

En este versículo el salmista nos esta comentando lo que es DIOS ante el ser humano, el salmista nos declara y aclara que pueden pasar mil años pero que DIOS no cambiara, que Él seguirá siendo el mismo, que no habrá ninguna diferencia notoria de su edad o cambio en sus pensamientos que no envejecerá ni tampoco llegara el día de su día final.

Aquí queda mas que aclarado el atributo de la inmutabilidad de DIOS el cual no cambia nunca en ningún sentido, no envejece o sufre de deterioro físico ni espiritual, podrán pasar mil años pero Él seguirá siendo el mismo. En cuanto a nosotros el mismo salmista aclara:

  • Salmo 90:6 En la mañana florece y crece; A la tarde es cortada, y se seca.

Llegaremos a vernos de alguna forma robustos o fuertes, con hermosa apariencia o muy bien cuidados, sin embargo, llegara el día en que comencemos sentirnos frágiles, llegara el momento en el que las fuerzas no serán las mismas, llegara el momento en el que la apariencia no sera la misma y esto demostrara mas congruente mente nuestra mala dedicación y esfuerzos entregados a la vanidad transitoria de nuestra vida.

Los seres humanos somos transitorios, algún día llegaremos a nuestro fin y tendremos que presentarnos ante aquel que nunca tendrá un final igual al nuestro, aunque pueda ser que nuestro día final este cerca o lejano, no desperdiciemos nuestra transitoriedad en cosas vanas de esta vida, dediquémonos con esfuerzo y esmero al SEÑOR buscando nuestro arrepentimiento y fe que es de su agrado.

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