La naturaleza peligrosa de la murmuración bajo la aflicción | Thomas Brooks

Consideren que la murmuración manifiesta que muchas raíces de amargura están fuertemente [arraigadas] en sus almas (cf. He. 3:12). La murmuración manifiesta que el pecado está en su poder y la corrupción en su trono (cf. He. 12:1). Así como el silencio santo argumenta de la gracia verdadera y de la gracia abundante e incluso de la gracia en su fuerza y en su vigor vivo, así mismo murmurar bajo la mano de Dios argumenta de mucho pecado e incluso de un corazón lleno de pecado. Murmurar manifiesta que el corazón está lleno de amor propio (cf. Ex. 15:24; 16:7-8), que está lleno de temores serviles (cf. Nm. 13:32-33; 14:1-3), que está lleno de ignorancia (cf. Jn. 6:41-42) y que está lleno de orgullo e incredulidad. «Aborrecieron la tierra deseable (o la tierra del deseo)», en esto se halla su orgullo: «No creyeron a su palabra», y ¿qué sigue? En esto se halla su incredulidad: «Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová» (cf. Sal. 106:24-25, 77:19-20). Estaban enfermos de malhumores, y preferían a Egipto antes que Canaán, un desierto antes que un paraíso.

Share this...

Deja un comentario