La Depresión en el individuo.

La depresión es un tema sumamente amplio y bastante complicado de tratar; sus síntomas son múltiples. Por esto, nuestro interés es dar a conocer muchos de los indicios en el ser deprimido, el cual en ocasiones es calificado como demente en nuestra sociedad. Sin embargo, la persona que lo sufre necesita ayuda y por esta causa se hace necesario comprenderlo para poder colaborarle al afectado y evitar las tristes consecuencias de este mal.

La aflicción es diferente a la depresión, sin embargo, se suelen confundir. La aflicción da un cierto sentido de tristeza y el que la experimenta se logra recuperar. Es decir, se resigna y se prepara para encarar la vida con valor y esperanza. Esta es la principal diferencia en comparación con la depresión.

La depresión no distingue, no tiene credo o clase social, ni género sexual, ni tampoco edad; cualquier persona puede sufrirla. Por ejemplo: un ciudadano con éxito en su negocio no está exento de sufrir depresión.

El comportamiento general de un deprimido es el siguiente: sufre otro tipo de tristeza y va en aumento; sus funciones instintivas y pulsionales han sido disminuidas. Lo que antes le proporcionaba satisfacción; ahora le produce aburrimiento, su espíritu está profundamente abatido. No realiza las cosas de forma espontánea, únicamente las hace por cumplir; siente que fracasará por más que se esfuerce. Algunos se alimentan de manera exagerada mientras que otros pueden desear no alimentarse totalmente; se presentan crisis de llanto, es infeliz, incomprendido, tiene problemas para dormir (insomnio) presenta un aspecto fatigado, sus acciones son más lentas, sus capacidades cognitivas no obran bien. Estas no le permiten la interpretación correcta de todas sus experiencias y las interpreta negativamente. En ocasiones reprime su ira, aunque también puede demostrar una ira desbordada; logra sonreír solamente por ocultar sus estados internos.

La depresión con sus diferencias:
Trastorno depresivo mayor:
  • Disminuye energía, siente agotamiento, fatiga, esto le causa la sensación de estar en cámara lenta.
  • Pensamientos suicidas, lo que lo lleva al intento constante aunque falle en diferentes ocaciones.
  • Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, tales como dolor de cabeza, trastorno digestivo, entre otros.
  • Le es difícil concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Sentimiento de culpa, inutilidad y desamparo.
  • Inquieto e irritable.

Trastorno distimico:

  • Sentimiento subjetivo de la irritabilidad o ira excesiva.
  • Sentimiento de incompetencia.
  • Aislamiento social.

Trastorno bipolar: Este tipo de depresión se caracteriza por cambios cíclicos de humor, ya sea de ánimo elevado, eufórico o de ánimo bajo, los cambios de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. 

  • Incremento en la actividad involuntaria, por ejemplo: Caminar de un lado a otro, torcer las manos.
  • Patrón de comportamiento de irresponsabilidad externa.
  • Aumento de las actividades orientadas hacia metas.
  • Compromiso excesivo y dañino en actividades.
  • Ideas fugaces o pensamiento acelerado.
  • Exaltación del estado de ánimo.
  • Bajo control del temperamento.
  • Inquietud excesiva.
  • Autoestima alta.
  • Alucinaciones.
  • Agitación.
  • Delirios.

Todo depresivo es un suicida en potencia.

Romanos 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

 

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