El peligro del menor pecado | Thomas Brooks

El menor pecado debe ser evitado y prevenido en lugar de los mayores sufrimientos. Si esta víbora no es aplastada en el huevo, pronto se convertirá en una serpiente. El pecado, si tan solo se piensa y se considera, estallará en la acción, la acción en la costumbre, la costumbre en el hábito, y entonces tanto el cuerpo como el alma se pierden irrecuperablemente para toda la eternidad. El menor pecado es muy peligroso. César fue apuñalado con punzones; Herodes fue devorado por pequeños gusanos; el Papa Adrián se asfixió con un mosquito; un ratón es pequeño, pero mata a un elefante si se mete en su trompa; un escorpión es pequeño, pero es capaz de picar a un león hasta la muerte; aunque el leopardo sea grande, es envenenado con una cabeza de ajo; la menor chispa puede consumir la casa más grande; la menor fuga puede hundir el barco más grande…

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